Alejandro Zamora-Chavarría, Camila Herrera-Guerra, Franklin Quesada Navarro, Daniel Ballesteros Herrera
{"title":"Variantes anatómicas del segmento anterior del polígono de Willis: relación con aneurismas cerebrales","authors":"Alejandro Zamora-Chavarría, Camila Herrera-Guerra, Franklin Quesada Navarro, Daniel Ballesteros Herrera","doi":"10.31434/rms.v8i6.1063","DOIUrl":null,"url":null,"abstract":"El polígono de Willis es una red vascular que aporta sangre al cerebro y a las estructuras circundantes. Una de sus principales funciones es mantener la irrigación a través de las anastomosis, cuando se presenta alguna condición que compromete el flujo de alguna de sus ramas. Está compuesto por las arterias cerebral anterior, comunicante anterior, carótida interna, cerebral posterior y comunicante posterior. Su conformación varía en la población. Más del 30-60% de las personas presentan una composición distinta a la habitual, siendo la hipoplasia de uno o más vasos la variante anatómica más común. Esta se define como la existencia de menos de 1 mm de calibre externo en la comunicante anterior y cerebral posterior, y los segmentos arteriales A1 de la cerebral anterior y P1 de la cerebral posterior. La arteria cerebral posterior es la que se encuentra hipoplásica con mayor frecuencia, seguida del segmento P1 de la cerebral posterior, el segmento A1 de la cerebral anterior y la comunicante anterior. \nLa formación de aneurismas intracraneales es más frecuente en la arteria comunicante anterior. Se han determinado como factores de riesgo para su aparición el predominio unilateral del tronco de la arteria cerebral anterior, la aplasia/hipoplasia del segmento A2, y la hipoplasia del segmento A1. Esta última variante constituye el principal factor riesgo para la ruptura de los aneurismas intracraneales de la arteria comunicante anterior, ya que aumenta el flujo sanguíneo en el lado opuesto y, con ello, provoca un incremento de la presión intramural que favorece el desarrollo del aneurisma.","PeriodicalId":176264,"journal":{"name":"Revista Medica Sinergia","volume":"113 1","pages":"0"},"PeriodicalIF":0.0000,"publicationDate":"2023-06-01","publicationTypes":"Journal Article","fieldsOfStudy":null,"isOpenAccess":false,"openAccessPdf":"","citationCount":"0","resultStr":null,"platform":"Semanticscholar","paperid":null,"PeriodicalName":"Revista Medica Sinergia","FirstCategoryId":"1085","ListUrlMain":"https://doi.org/10.31434/rms.v8i6.1063","RegionNum":0,"RegionCategory":null,"ArticlePicture":[],"TitleCN":null,"AbstractTextCN":null,"PMCID":null,"EPubDate":"","PubModel":"","JCR":"","JCRName":"","Score":null,"Total":0}
引用次数: 0
Abstract
El polígono de Willis es una red vascular que aporta sangre al cerebro y a las estructuras circundantes. Una de sus principales funciones es mantener la irrigación a través de las anastomosis, cuando se presenta alguna condición que compromete el flujo de alguna de sus ramas. Está compuesto por las arterias cerebral anterior, comunicante anterior, carótida interna, cerebral posterior y comunicante posterior. Su conformación varía en la población. Más del 30-60% de las personas presentan una composición distinta a la habitual, siendo la hipoplasia de uno o más vasos la variante anatómica más común. Esta se define como la existencia de menos de 1 mm de calibre externo en la comunicante anterior y cerebral posterior, y los segmentos arteriales A1 de la cerebral anterior y P1 de la cerebral posterior. La arteria cerebral posterior es la que se encuentra hipoplásica con mayor frecuencia, seguida del segmento P1 de la cerebral posterior, el segmento A1 de la cerebral anterior y la comunicante anterior.
La formación de aneurismas intracraneales es más frecuente en la arteria comunicante anterior. Se han determinado como factores de riesgo para su aparición el predominio unilateral del tronco de la arteria cerebral anterior, la aplasia/hipoplasia del segmento A2, y la hipoplasia del segmento A1. Esta última variante constituye el principal factor riesgo para la ruptura de los aneurismas intracraneales de la arteria comunicante anterior, ya que aumenta el flujo sanguíneo en el lado opuesto y, con ello, provoca un incremento de la presión intramural que favorece el desarrollo del aneurisma.