El vaciamiento ganglionar cervical consiste en la resección del tejido celuloganglionar del cuello. Está indicado con más frecuencia en los carcinomas epidermoides de las vías aerodigestivas superiores y también en los cánceres cutáneos de la cabeza y el cuello, los carcinomas de glándula tiroidea y de las glándulas salivales, así como en algunos casos de cánceres sinusales. Las áreas ganglionares cervicales se agrupan en función de las zonas de drenaje del tumor inicial, dividiendo el cuello en varias regiones anatómicas. La elección de las áreas ganglionares cervicales que se deben resecar se adapta a la localización del tumor inicial y al estadio evolutivo locorregional. La técnica quirúrgica está bien sistematizada desde hace varias décadas. Los vaciamientos ganglionares se clasifican en vaciamientos radicales, ampliados o no, modificados o no y selectivos en función del número de áreas ganglionares resecadas y de la conservación o no de las estructuras anatómicas vecinas. El objetivo de este artículo es detallar las diferentes técnicas de vaciamiento necesarias para la realización de las cirugías cervicofaciales. Recientemente, el análisis del ganglio centinela se ha validado en algunas localizaciones para disminuir la morbilidad quirúrgica de los vaciamientos. Esta técnica también se detalla en el artículo.
La prostatectomía total retropúbica no debe considerarse una intervención fosilizada de la era prerrobótica. Esta técnica quirúrgica ha evolucionado, detalle a detalle, ha mejorado gracias a la experiencia y el mejor conocimiento anatómico de las fascias pélvicas y se ha adaptado según la evaluación frecuente de los resultados oncológicos y funcionales. La incidencia y las consecuencias de la prostatectomía total la convierten en una intervención urológica destacada y la técnica retropúbica, codificada y reproducible, garantiza una gran homogeneidad de los resultados. A pesar del desarrollo tecnológico de la laparoscopia asistida por robot, la prostatectomía total por vía abierta retropúbica se sigue utilizando mucho, porque su relación rendimiento/coste no tiene parangón.
La fonocirugía es la cirugía de las cuerdas vocales que se realiza con el objetivo de mejorar la voz. La intervención fonoquirúrgica pretende restablecer una anatomía normal de la cuerda vocal y una vibración glótica armoniosa y regular, que sea lo más parecida posible a la vibración fisiológica. Por tanto, se distingue de las laringoscopias que se realizan con el fin de obtener una biopsia o de las cirugías endoscópicas con fines curativos para los cánceres glóticos, que se excluyen de este artículo. La intervención se realiza bajo anestesia general (AG), mediante laringoscopia por suspensión, o bajo anestesia local (AL), a través del canal de trabajo o transcutánea, con microinstrumentos, láser o técnicas de inyección. La fonocirugía forma parte de una estrategia terapéutica que no sólo consta de la intervención quirúrgica, sino también de la corrección de los factores etiológicos y del tratamiento de la disfunción vocal, en la mayoría de los casos mediante rehabilitación logopédica.
Los cánceres del cuello uterino en estadios precoces son tumores de buen pronóstico cuyo tratamiento se basa principalmente en la cirugía. A lo largo de la historia quirúrgica, se han descrito varias vías de acceso. El concepto de histerectomía ampliada por vía vaginal es antiguo, pero su complejidad y la imposibilidad de realizar una estadificación ganglionar han limitado su difusión en los equipos. La vía de laparotomía fue predominante al principio, pero se ha sustituido por el acceso mínimamente invasivo por laparoscopia, debido a una morbilidad quirúrgica menor y a unos resultados oncológicos comparables. Sin embargo, la seguridad oncológica del acceso mínimamente invasivo se ha cuestionado recientemente por un ensayo aleatorizado internacional y varios estudios retrospectivos nacionales. Por tanto, estas reservas expresadas sobre el acceso laparoscópico exclusivo han suscitado un renovado interés por la vía vaginal, asociada a una estadificación ganglionar por laparoscopia en este contexto. Aunque se enseña poco, el dominio de la vía vaginal permite la realización de la traquelectomía ampliada, una intervención descrita por Daniel Dargent en 1998 que permite preservar la fertilidad de las pacientes jóvenes con cáncer de cuello uterino. Este último aspecto es aún más crucial, porque estos cánceres suelen afectar a mujeres jóvenes que desean conservar sus posibilidades de concebir y actualmente se tiende a una desescalada terapéutica en la cirugía de los cánceres del cuello uterino. En este artículo, se describen las técnicas de cirugía radical de los cánceres del cuello uterino por vía laparoscópica-vaginal, tanto conservadoras como no, y se comentan las indicaciones de esta vía de acceso.

