Valorar nuestros resultados radiológicos y funcionales tras la estabilización de fracturas periprotésicas de rodilla en fémur distal mediante clavo intramedular acerrojado retrógrado.
Estudio retrospectivo de 12 pacientes afectados de fractura supracondílea periprotésica de femur distal. El seguimiento medio fue de 14 meses (6-24 meses).
Entre las posibles causas de la fractura periprotésica encontramos la existencia de una osteotomía femoral anterior excesiva en cinco de los doce pacientes de nuestro estudio. Se consiguió la consolidación clínica y radiological en todos los pacientes, tras un período medio de 15 semanas. Como complicaciones cabe señalar la consolidación en mala posición en 3 de los 12 pacientes por falta de reducción durante la cirugía; ninguna precisó tratamiento secundario.
La existencia de una osteotomía anterior excesiva que debilita la cortical femoral podría ser una de las causas de fractura periprotésica, por lo que debe ser evitada. El enclavado intramedular retrógrado para el tratamiento de fracturas periprotésicas de fémur distal es una técnica que proporciona buenos resultados con un índice bajo de complicaciones.
To assess the radiological and functional results obtained after stabilization of periprosthetic knee fractures in the distal femur by means of a retrograde locked intramedullary nail.
Retrospective study of 12 patients that sustained a periprosthetic supracondylar distal femoral fracture. Mean follow-up was 14 months (range: 6-24 months).
Clinical and radiological healing was achieved in all patients over a mean period of 15 weeks. As regards complications, the presence of a malunion in 3 out of the 12 patients was probable related the fact that the fracture was not reduced intraoperatively; however, these did not require secondary treatment. Among the possible causes for the periprosthetic fracture, we could mention the existence of an excessive previous femoral osteotomy in five of the 12 patients in our study.
Retrograde intramedullary nailing for the treatment of periprosthetic distal femoral fractures is a technique that has afforded us good results with a low complications rate. The presence of an overly aggressive previous osteotomy that weakened the femoral cortex could be construed to be a likely cause for the periprosthetic fracture; therefore these should be avoided.
Presentamos un caso singular de la migración de una bala dentro del canal raquídeo tras una herida dorsolumbar por arma de fuego, los hallazgos radiológicos y los distintos sucesos ocurridos durante la intervención quirúrgica.
Varón de 28 años que dos semanas antes había sufrido una herida por arma de fuego en zona dorsolumbar. Presentó radiculopatía tardía tras la migración del proyectil desde L5-S1 a S1-S2. El paciente fue colocado en posición antitrendelenburg para poder realizar la extracción de la bala. Seis meses después de la intervención el paciente se encontraba asintomático sin evidencia de trastornos neurológicos.
La movilización de la bala en el espacio subaracnoideo, libre en el líquido cefalorraquídeo, generalmente está limitada a los segmentos entre T10 y S1 por cuestión del tamaño del canal medular. Los proyectiles pueden migrar por efecto de la gravedad según la posición del paciente. Nosotros consideramos la necesidad de extraer un proyectil intracanal, aun sin déficit neurológico, si se objetiva movilización en diferentes estudios radiográficos o tras la instauración de clínica radicular compresiva, tratándose de una cirugía urgente.
This is a very rare case of a bullet wondering into the spinal canal after a dorsolumbar firearm wound; we present the radiological findings and the problems faced at the time of surgery.
The patient is a 28 year old man who had sustained a firearm wound in the dorsolumbar region two weeks before. He presented with deferred radicular symptoms after the bullet migrated from L5-S1 to S1-S2. The patient was placed in the reverse Trendelemburg position in order to extract the foreign body. Six months after the operation the patient made a full recovery with no signs of neurological damage.
The relevant literature of this uncommon condition is reviewed. Given the size of the femoral canal, the transit of the bullet in the subarachnoid space is generally limited to the movement between levels T-10 and S-1, following the laws of gravity depending on the position of the patient. We recommend extraction of a bullet present in the spinal canal, even if no neurological damage is present, if after taking sequential x-rays, the bullet is seen to migrate progressively and the patient starts reporting some radicular symptoms.

