Hemos realizado un estudio retrospectivo para valorar la supervivencia de las prótesis totales de cadera recubiertas de hidroxiapatita implantadas en nuestro Servicio.
En 136 pacientes se han revisado 154 prótesis totales de cadera con 154 vástagos recubiertos de hidroxiapatita y 144 cótilos recubiertos también de hidroxiapatita, con una evolución entre 5 y 15 años. Cada caso fue valorado clínica y radiológicamente con la información de la historia clínica y del último control. En los 24 casos que precisaron algún tipo de recambio se valoraron las causas del fracaso y el motivo de la reintervención.
La edad media de los pacientes en el momento de la intervención fue de 61 años. Se presentaron complicaciones intraoperatorias en 10 casos y 18 en el posoperatorio. Se recambiaron 7 polietilenos aislados, 17 cótilos y 2 vástagos. Las causas de recambio fueron desgaste del polietileno (7 casos), aflojamiento del cótilo (9 casos), aflojamiento del cótilo asociado a desgaste del polietileno (4 casos), luxación (3 casos) e infección (1 caso).
Las prótesis totales de cadera recubiertas de hidroxiapatita, y en especial los vástagos, ofrecen una supervivencia a largo plazo como mínimo comparable a la de otros implantes no cementados. Frente a otros tipos de anclaje, la hidroxiapatita ofrece una fijación estable a largo plazo y facilita el recambio en caso de fracaso.
This retrospective study was carried out to assess the survival of hydroxyapatite-coated total hip replacements (THR) implanted in our department.
Of a total 136 patients we reviewed 154 THRs with 154 hydroxyapatite-coated stems and 144 hydroxyapatite coated cups with an evolution of 5-15 years. Each case was assessed clinically and radiologically using the information from the last control and the patients’ clinical record. In the 24 cases that required replacement the causes of failure and reasons for review were assessed.
The mean age of the patients at the time of surgery was 61 years. Intraoperative complications were seen in 10 cases and postoperative complications in 18. Replacements were performed of 7 isolated polyethylene components, 17 cups and 2 stems. The reasons for replacement were: polyethylene wear: 7 cases; cup loosening: 9 cases; cup loosening and polyethylene wear: 4 cases; dislocation: 3 cases; and infection: 1 case.
Hydroxyapatite-coated THRs, especially stems, deliver a long time survival that is at least comparable to that of other non-cemented implants. Compared to other types of fixation, hydroxyapatite offers long-term stable fixation and facilitates replacement in cases of failure.
El pie de Charcot se puede definir como una neuroartropatía que conduce a una deformidad y, con frecuencia, a una degeneración progresiva de las articulaciones del pie. Se caracteriza por luxaciones, fracturas, inestabilidad y, en algunos casos, ulceraciones. El tratamiento quirúrgico ha consistido tradicionalmente en la amputación por debajo de la rodilla, pero gracias a una mayor experiencia y conocimiento en la cirugía del pie y del tobillo es posible la reconstrucción en muchos casos. Estaría indicada cuando pueden aparecer o existen ulceraciones, si el pie es inestable, o cuando su morfología impide el uso de un calzado normal. En la mayoría de los casos, el realineamiento y la fusión del tobillo, la articulación subastragalina, astragaloescafoidea y posiblemente de otras articulaciones de la columna medial es lo más adecuado. A esto hay que añadir el alargamiento del gemelo o del tendón de Aquiles, ya que una excesiva flexión plantar es con frecuencia la causa que inicia la desestructuración de la parte media del pie, que es el área más afectada.
Puede ser necesaria la resección de las prominencias plantares para prevenir la ulceración por una excesiva presión. Proporciona resultados satisfactorios cuando ha ocurrido una fusión espontánea en la parte dorsal de la prominencia. De lo contrario la resección conduce generalmente a un mayor colapso y a la recidiva de dichas prominencias y/o ulceraciones.
Charcot foot can be defined as a neuroarthropathy leading to foot deformity and often progressive degeneration. It is frequently evidenced by dislocations and fractures, instability and, in some cases, ulceration. When surgery is considered, the traditional approach for most cases has been below- knee amputation, but as greater experience is gained in foot and ankle reconstruction procedures, the salvage of these feet has become a possibility. Charcot foot reconstruction is indicated when the soft tissues are at risk, the foot is unstable or the shape of the foot prevents it fitting into a normal shoe. In most cases, realignment and fusion of the ankle, subtalar, talonavicular, and possibly of other medial column joints is necessary, along with a gastroc slide or Achilles tendon lengthening as excessive plantar flexion is often the initiating force for breakdown in the midfoot, the most commonly affected area.
Resection of plantar prominences may be needed to prevent ulceration from high pressure. This is successful when autofusion has occurred above the prominence; without fusion, resection is generally followed by more significant collapse and recurrence of prominences and/or ulceration.
La colecistitis aguda posquirúrgica se ha descrito fundamentalmente como una complicación de cirugía mayor abdominal o torácica, y en ocasiones asociada a cirugía del aparato locomotor. En cirugía del raquis se ha asociado a grandes procedimientos como la corrección de deformidades en el adulto. Los factores de riesgo más reconocidos son la restricción hídrica, fiebre, fenómenos hemolíticos, trasfusiones sanguíneas múltiples, trastornos nutricionales, fármacos (anestésicos, codeína, atropina, meperidina, morfina) y alteraciones hemodinámicas. Existe un riesgo especialmente elevado cuando confluyen varios de ellos en un paciente sometido a una situación de estrés físico como la cirugía.
El diagnóstico de la colecistitis aguda posoperatoria suele ser difícil, al quedar frecuentemente enmascarado por el procedimiento quirúrgico inicial. Deberá existir un alto índice de sospecha ante todo paciente que tras un posoperatorio inmediato favorable desarrolle fiebre, leucocitosis y dolor abdominal.
La confirmación ecográfica y la instauración rápida del tratamiento oportuno son el único modo de disminuir la elevada tasa de mortalidad de esta complicación.
Post-surgical acute cholecystitis has been described mainly as a complication of major abdominal or thoracic surgery sometimes associated with musculoskeletal surgery. In spine surgery it has been related to large-scale procedures such as the correction of deformities in adults.
The most frequently mentioned risk factors are hydric restriction, fever, hemolytic phenomena, multiple blood transfusions, nutritional disorders, certain drugs (anesthetics, codeine. atropine, meperidine, morphine) and hemodynamic alterations. The risk is especially high when several of the factors above co-occur in a single patient subjected to a physically stressful situation like surgery.
Diagnosis of acute postoperative cholecystitis is often challenging since the condition is often marked by the initial surgical procedure. Symptoms like fever, leucocytosis and abdominal pain after a favorable immediate post-op should put us on guard.
Sonographic confirmation and the quick implementation of appropriate treatment are the only way of reducing the high death toll of this complication.
Evaluar el beneficio que proporciona un Equipo Consultor Geriátrico (ECG) a los pacientes geriátricos que ingresan con fractura de cadera en cuanto a la detección de problemas clínicos.
Estudio prospectivo y controlado que compara dos grupos: los pacientes manejados por el ECG y los que no conoció dicho equipo.
Fueron estudiados 449 pacientes, con una edad media de 83 años y el 80% mujeres. El ECG detectó más antecedentes personales (5,4 frente a 3,3) y más síndromes geriátricos previos (2 frente 0,4). A lo largo del ingreso el ECG detectó más complicaciones (3,8 frente a 0,4), más nuevos diagnósticos (2,1 frente a 0,4) y más síndromes geriátricos (3,6 frente a 0,5). Las diferencias resultaron significativas en los siguientes problemas: anemia, desnutrición, estreñimiento, delirium, osteoporosis, úlceras por presión, demencia, déficit sensoriales e incontinencia. Algunos de los datos recogidos nos sugieren que pudo haber diagnósticos no detectados en el grupo control.
La revisión diaria por parte del ECG de los pacientes ofrece una evaluación más completa y reduce la probabilidad de infradiagnóstico de problemas clínicos importantes. La colaboración entre traumatólogo y geriatra da como resultado un manejo del paciente más efectivo.
To assess the benefits of a Geriatric Consultant Team (GCT) to detect health conditions in elderly patients hospitalized for a hip fracture.
This was a prospective controlled study that compared two groups: patients under the care of a GCT and those not under the care of a GCT.
A total of 449 patients were studied; mean age 83 years; 80% women. The GCT detected more incidents in clinical records (5.4 compared to 3.3), and more previous geriatric syndromes (2 compared to 0.4). During hospitalization the GCT detected a higher rate of complications (2.1 compared to 0.4) and more geriatric syndromes (3.6 compared to 0.5). Significant differences were seen in the following conditions: anemia, malnutrition, constipation, delirium, osteoporosis, bedsores, dementia, sensory deficits and incontinence. Some of the data collected suggested that there might have been non-detected health conditions in the control group.
The GCT reviewed patients daily, which resulted in a more complete assessment and a reduction in the probability of under-diagnosing significant clinical conditions. More effective patient care is achieved when Geriatric and Orthopedic Specialists work together.
Presentamos nuestra experiencia en el tratamiento de la necrosis aséptica de la cabeza femoral con el injerto vascularizado de cresta ilíaca mediante el análisis retrospectivo de 25 caderas (22 pacientes) intervenidas en nuestro hospital entre junio de 1993 y septiembre de 2002.
Predominio de hombres con 20 casos y del lado izquierdo. El factor predisponente más numeroso fue el abuso del alcohol en 8 casos. No se encontró en 5 casos. Todos los pacientes fueron evaluados clínicamente según la escala de Harris y radiológicamente se valoró la progresión de la necrosis según la clasificación de Ficat y Arlet modificada por la ARCO con un seguimiento medio de 4 años.
La valoración funcional media fue de 87 puntos con un 76% de excelentes y buenos resultados y un 24% de regulares y malos resultados. El 40% de las caderas sufrió algún tipo de deterioro radiológico con una media de 5,2 años. Según los criterios de valoración radiológica, el 66% evolucionó satisfactoriamente.
Nuestros resultados están en la línea de los publicados en la literatura sin evidenciarse la progresión radiológica de la necrosis en el 60% de los pacientes intervenidos.
We present our experience of the treatment of aseptic femoral head necrosis with a vascularized iliac crest graft. This was a retrospective study of 25 hips (22 patients) operated in our hospital between June 1993 and September 2002.
There was a majority of men, 20 cases; and the left side was most frequently affected. The main predisposing factor was alcoholism, 8 cases. No predisposing factor was found in 5 cases. All the patients were assessed clinically according to the Harris scale and by Xrays according to the modified Ficat-Arlet staging system to determine necrosis progression. The mean follow-up was 4 years.
Mean functional assessment was 87 points. Results were: excellent and good, 76%; fair and poor, 24%. Some degree of deterioration was detected on X-ray in 40% of the hips with a mean of 5.2 years. According to radiological assessment criteria satisfactory evolution was seen in 66%.
Our results are comparable to those seen in the literature. No progression of necrosis was seen on X-rays in 60% of the patients operated.

