Pub Date : 2025-11-27DOI: 10.1016/S1286-935X(25)51111-5
N. Zanou MD, PhD
El músculo esquelético es un órgano fundamental del cuerpo humano, cuya función principal es producir fuerza. La generación de fuerza muscular es posible gracias al uso de la energía almacenada en la célula muscular en forma de adenosín trifosfato (ATP). Las reservas musculares de ATP son escasas, por lo que su renovación durante el ejercicio es posible gracias a la degradación de la fosforilcreatina y, sobre todo, de macronutrientes como los hidratos de carbono y los lípidos, ya que las proteínas contribuyen poco a la energía muscular. La capacidad del músculo para metabolizar todos estos sustratos lo convierte en un potente órgano metabólico del cuerpo. Los hidratos de carbono y los lípidos, principales sustratos energéticos durante el ejercicio, se metabolizan a través de la glucólisis y la beta-oxidación, respectivamente, seguidas del ciclo de Krebs y la fosforilación oxidativa, cuando las condiciones son óptimas. El tipo de ejercicio (intensidad, duración, frecuencia) determina los sustratos y las vías metabólicas que se utilizan principalmente, así como las adaptaciones musculares resultantes. Así, el ejercicio de resistencia favorece el desarrollo de la capacidad oxidativa y la resistencia a la fatiga, que están mediados por las fibras lentas de tipo I; mientras que el ejercicio de fuerza favorece el aumento de la masa muscular y la producción de fuerza, mediados por las fibras rápidas de tipo II. El músculo también puede verse incapaz de desarrollar la fuerza esperada. Este estado se denomina fatiga. Esta fatiga puede ser de origen central o periférico. Existen varias causas de fatiga muscular periférica. Entre ellas se incluyen el agotamiento de las reservas energéticas o de los sustratos, o la acumulación excesiva de protones, fosfato inorgánico o radicales libres de oxígeno. El entrenamiento y una dieta adecuada pueden ralentizar la aparición de la fatiga muscular.
{"title":"Fisiología del esfuerzo muscular","authors":"N. Zanou MD, PhD","doi":"10.1016/S1286-935X(25)51111-5","DOIUrl":"10.1016/S1286-935X(25)51111-5","url":null,"abstract":"<div><div>El músculo esquelético es un órgano fundamental del cuerpo humano, cuya función principal es producir fuerza. La generación de fuerza muscular es posible gracias al uso de la energía almacenada en la célula muscular en forma de adenosín trifosfato (ATP). Las reservas musculares de ATP son escasas, por lo que su renovación durante el ejercicio es posible gracias a la degradación de la fosforilcreatina y, sobre todo, de macronutrientes como los hidratos de carbono y los lípidos, ya que las proteínas contribuyen poco a la energía muscular. La capacidad del músculo para metabolizar todos estos sustratos lo convierte en un potente órgano metabólico del cuerpo. Los hidratos de carbono y los lípidos, principales sustratos energéticos durante el ejercicio, se metabolizan a través de la glucólisis y la beta-oxidación, respectivamente, seguidas del ciclo de Krebs y la fosforilación oxidativa, cuando las condiciones son óptimas. El tipo de ejercicio (intensidad, duración, frecuencia) determina los sustratos y las vías metabólicas que se utilizan principalmente, así como las adaptaciones musculares resultantes. Así, el ejercicio de resistencia favorece el desarrollo de la capacidad oxidativa y la resistencia a la fatiga, que están mediados por las fibras lentas de tipo I; mientras que el ejercicio de fuerza favorece el aumento de la masa muscular y la producción de fuerza, mediados por las fibras rápidas de tipo II. El músculo también puede verse incapaz de desarrollar la fuerza esperada. Este estado se denomina fatiga. Esta fatiga puede ser de origen central o periférico. Existen varias causas de fatiga muscular periférica. Entre ellas se incluyen el agotamiento de las reservas energéticas o de los sustratos, o la acumulación excesiva de protones, fosfato inorgánico o radicales libres de oxígeno. El entrenamiento y una dieta adecuada pueden ralentizar la aparición de la fatiga muscular.</div></div>","PeriodicalId":100412,"journal":{"name":"EMC - Aparato Locomotor","volume":"58 4","pages":"Pages 1-11"},"PeriodicalIF":0.0,"publicationDate":"2025-11-27","publicationTypes":"Journal Article","fieldsOfStudy":null,"isOpenAccess":false,"openAccessPdf":"","citationCount":null,"resultStr":null,"platform":"Semanticscholar","paperid":"145610473","PeriodicalName":null,"FirstCategoryId":null,"ListUrlMain":null,"RegionNum":0,"RegionCategory":"","ArticlePicture":[],"TitleCN":null,"AbstractTextCN":null,"PMCID":"","EPubDate":null,"PubModel":null,"JCR":null,"JCRName":null,"Score":null,"Total":0}
Pub Date : 2025-11-27DOI: 10.1016/S1286-935X(25)51112-7
B. Bouvard (Professeur des Universités, praticien hospitalier) , G. Mabilleau (Maître de conférences des Universités, praticien hospitalier) , E. Legrand (Professeur des Universités, praticien hospitalier)
El 25% de las fracturas por fragilidad ósea se producen en hombres, con un aumento exponencial de las fracturas a partir de los 70-75 años. Uno de cada cinco hombres mayores de 50 años sufre una fractura osteoporótica. La osteoporosis masculina es una entidad clínica heterogénea favorecida por múltiples factores de riesgo interrelacionados, que requiere un enfoque diagnóstico a menudo más complejo que en las mujeres. Las etiologías secundarias, en particular la corticoterapia, el hipogonadismo y el alcoholismo, son responsables de la mayoría de los casos de osteoporosis masculina. Al igual que en las mujeres, la edad, los antecedentes de fracturas y de caídas, así como una masa ósea baja son los principales factores de riesgo de fractura. El diagnóstico de fractura vertebral osteoporótica es más difícil de realizar en los hombres, con la necesidad de descartar una causa traumática y deformidades vertebrales sin fractura, que son más frecuentes que en las mujeres. El tratamiento , muy poco frecuente pero muy eficaz, se basa en un tratamiento de fondo esencial (bifosfonatos, teriparatida), complementado con la evitación de los factores de riesgo de osteoporosis, la prevención de las caídas y una ingesta adecuada de calcio, proteínas y vitamina D.
{"title":"Osteoporosis masculina","authors":"B. Bouvard (Professeur des Universités, praticien hospitalier) , G. Mabilleau (Maître de conférences des Universités, praticien hospitalier) , E. Legrand (Professeur des Universités, praticien hospitalier)","doi":"10.1016/S1286-935X(25)51112-7","DOIUrl":"10.1016/S1286-935X(25)51112-7","url":null,"abstract":"<div><div>El 25% de las fracturas por fragilidad ósea se producen en hombres, con un aumento exponencial de las fracturas a partir de los 70-75 años. Uno de cada cinco hombres mayores de 50 años sufre una fractura osteoporótica. La osteoporosis masculina es una entidad clínica heterogénea favorecida por múltiples factores de riesgo interrelacionados, que requiere un enfoque diagnóstico a menudo más complejo que en las mujeres. Las etiologías secundarias, en particular la corticoterapia, el hipogonadismo y el alcoholismo, son responsables de la mayoría de los casos de osteoporosis masculina. Al igual que en las mujeres, la edad, los antecedentes de fracturas y de caídas, así como una masa ósea baja son los principales factores de riesgo de fractura. El diagnóstico de fractura vertebral osteoporótica es más difícil de realizar en los hombres, con la necesidad de descartar una causa traumática y deformidades vertebrales sin fractura, que son más frecuentes que en las mujeres. El tratamiento , muy poco frecuente pero muy eficaz, se basa en un tratamiento de fondo esencial (bifosfonatos, teriparatida), complementado con la evitación de los factores de riesgo de osteoporosis, la prevención de las caídas y una ingesta adecuada de calcio, proteínas y vitamina D.</div></div>","PeriodicalId":100412,"journal":{"name":"EMC - Aparato Locomotor","volume":"58 4","pages":"Pages 1-14"},"PeriodicalIF":0.0,"publicationDate":"2025-11-27","publicationTypes":"Journal Article","fieldsOfStudy":null,"isOpenAccess":false,"openAccessPdf":"","citationCount":null,"resultStr":null,"platform":"Semanticscholar","paperid":"145610474","PeriodicalName":null,"FirstCategoryId":null,"ListUrlMain":null,"RegionNum":0,"RegionCategory":"","ArticlePicture":[],"TitleCN":null,"AbstractTextCN":null,"PMCID":"","EPubDate":null,"PubModel":null,"JCR":null,"JCRName":null,"Score":null,"Total":0}
Pub Date : 2025-11-27DOI: 10.1016/S1286-935X(25)51115-2
F. Laborie , P. Claudepierre , L. Pina Vegas
Las enfermedades gastrointestinales, ya sean inflamatorias, como las enfermedades inflamatorias intestinales crónicas, autoinmunitarias, como la enfermedad celíaca, o infecciosas, como la enfermedad de Whipple, suelen estar asociadas a manifestaciones osteoarticulares. Estas lesiones, que pueden ser axiales, articulares periféricas o de las entesis, o incluso óseas, tienen un impacto significativo en el pronóstico funcional y la calidad de vida de los pacientes. Reflejan mecanismos fisiopatológicos comunes, que implican la inmunidad, la microbiota intestinal y la genética, así como las consecuencias derivadas de la afectación digestiva. En este artículo se presenta un resumen de las afecciones osteoarticulares asociadas a las principales enfermedades intestinales, detallando sus características diagnósticas y terapéuticas específicas. Mediante un enfoque multidisciplinario, se pretende optimizar el diagnóstico y el tratamiento de las afecciones osteoarticulares, con el fin de mejorar la calidad de la atención y el seguimiento de estos pacientes.
{"title":"Manifestaciones reumatológicas de las afecciones intestinales","authors":"F. Laborie , P. Claudepierre , L. Pina Vegas","doi":"10.1016/S1286-935X(25)51115-2","DOIUrl":"10.1016/S1286-935X(25)51115-2","url":null,"abstract":"<div><div>Las enfermedades gastrointestinales, ya sean inflamatorias, como las enfermedades inflamatorias intestinales crónicas, autoinmunitarias, como la enfermedad celíaca, o infecciosas, como la enfermedad de Whipple, suelen estar asociadas a manifestaciones osteoarticulares. Estas lesiones, que pueden ser axiales, articulares periféricas o de las entesis, o incluso óseas, tienen un impacto significativo en el pronóstico funcional y la calidad de vida de los pacientes. Reflejan mecanismos fisiopatológicos comunes, que implican la inmunidad, la microbiota intestinal y la genética, así como las consecuencias derivadas de la afectación digestiva. En este artículo se presenta un resumen de las afecciones osteoarticulares asociadas a las principales enfermedades intestinales, detallando sus características diagnósticas y terapéuticas específicas. Mediante un enfoque multidisciplinario, se pretende optimizar el diagnóstico y el tratamiento de las afecciones osteoarticulares, con el fin de mejorar la calidad de la atención y el seguimiento de estos pacientes.</div></div>","PeriodicalId":100412,"journal":{"name":"EMC - Aparato Locomotor","volume":"58 4","pages":"Pages 1-10"},"PeriodicalIF":0.0,"publicationDate":"2025-11-27","publicationTypes":"Journal Article","fieldsOfStudy":null,"isOpenAccess":false,"openAccessPdf":"","citationCount":null,"resultStr":null,"platform":"Semanticscholar","paperid":"145610477","PeriodicalName":null,"FirstCategoryId":null,"ListUrlMain":null,"RegionNum":0,"RegionCategory":"","ArticlePicture":[],"TitleCN":null,"AbstractTextCN":null,"PMCID":"","EPubDate":null,"PubModel":null,"JCR":null,"JCRName":null,"Score":null,"Total":0}
Pub Date : 2025-11-27DOI: 10.1016/S1286-935X(25)51114-0
S. Mitrovic (Docteur) , B. Fautrel (Professeur)
La enfermedad de Still (ES) es una enfermedad autoinflamatoria rara esporádica de causa aún desconocida, aunque se ha avanzado considerablemente en la comprensión de su fisiopatología. Las recientes recomendaciones conjuntas de la European Alliance of Associations for Rheumatology y de la Paediatric Rheumatology European Society han llegado a la conclusión de que las formas pediátrica (antes «forma sistémica de la artritis juvenil idiopática») y adulta son la misma enfermedad que se presenta a edades diferentes. Estas recomendaciones establecen por primera vez directrices claras para el diagnóstico y el tratamiento de esta enfermedad. Cuatro signos cardinales (fiebre, erupción cutánea, artralgias/artritis y leucocitosis por neutrófilos) son sugestivos, pero ninguno es patognomónico, y la ES sigue siendo una enfermedad heterogénea, que puede manifestarse por muchos otros síntomas. El diagnóstico es difícil y requiere la exclusión previa de un proceso infeccioso, una neoplasia o una hemopatía maligna, o cualquier otra enfermedad inflamatoria. Los criterios de clasificación, así como la determinación de la concentración de la ferritina glicosilada y de nuevos biomarcadores como la interleucina 18 (IL-18) y las proteínas S100, pueden ser útiles para apoyar el diagnóstico. Las complicaciones potencialmente mortales, como el síndrome de activación macrofágica o las afectaciones pulmonares inflamatorias, pueden aparecer en cualquier momento. Estas últimas parecen estar asociados a la presencia de HLA-DRB1*15, que debería investigarse sistemáticamente. El tratamiento se basa principalmente en la corticoterapia, en dosis variables, y el uso precoz de una bioterapia dirigida contra la IL-1 o la IL-6. El objetivo es la remisión, que corresponde a al menos 6 meses de enfermedad clínicamente inactiva, definida por la ausencia de signos clínicos y una proteína C-reactiva normal. Los pacientes difíciles de tratar, aquellos con síndrome de activación macrofágica grave y los que tengan una afectación pulmonar deben tratarse en colaboración con un centro experto.
斯蒂尔氏病(ES)是一种罕见的散发性自体炎症性疾病,病因尚不清楚,但对其生理病理学的理解已经有了很大的进展。最新建议欧洲联盟联合of Rheumatology协会和Paediatric Rheumatology European Society儿科已得出的结论形式(前身为«原发性系统性地青少年关节炎»)和成人年龄将给出不同的疾病都是相同的。这些建议首次为该病的诊断和治疗制定了明确的指导方针。有四种基本体征(发热、皮疹、关节炎和中性粒细胞白细胞增多)具有诱导性,但没有一种是致病性的,而且ES仍然是一种异质性疾病,可以通过许多其他症状表现出来。诊断是困难的,需要事先排除感染过程、恶性肿瘤或血液病或任何其他炎症性疾病。分类标准,以及确定糖化铁蛋白和新的生物标志物,如白细胞介素18 (IL-18)和S100蛋白的浓度,可能有助于支持诊断。危及生命的并发症,如巨噬细胞活化综合征或炎症性肺部疾病,随时可能出现。后者似乎与HLA-DRB1*15的存在有关,应对其进行系统调查。治疗主要基于可变剂量的皮质疗法,以及早期使用针对IL-1或IL-6的生物疗法。目标是缓解,对应于至少6个月的临床不活跃疾病,定义为没有临床体征和正常的c反应蛋白。难以治疗的患者、严重巨噬细胞活化综合征患者和肺部疾病患者应与专家中心合作进行治疗。
{"title":"Enfermedad de Still del adulto","authors":"S. Mitrovic (Docteur) , B. Fautrel (Professeur)","doi":"10.1016/S1286-935X(25)51114-0","DOIUrl":"10.1016/S1286-935X(25)51114-0","url":null,"abstract":"<div><div>La enfermedad de Still (ES) es una enfermedad autoinflamatoria rara esporádica de causa aún desconocida, aunque se ha avanzado considerablemente en la comprensión de su fisiopatología. Las recientes recomendaciones conjuntas de la European Alliance of Associations for Rheumatology y de la Paediatric Rheumatology European Society han llegado a la conclusión de que las formas pediátrica (antes «forma sistémica de la artritis juvenil idiopática») y adulta son la misma enfermedad que se presenta a edades diferentes. Estas recomendaciones establecen por primera vez directrices claras para el diagnóstico y el tratamiento de esta enfermedad. Cuatro signos cardinales (fiebre, erupción cutánea, artralgias/artritis y leucocitosis por neutrófilos) son sugestivos, pero ninguno es patognomónico, y la ES sigue siendo una enfermedad heterogénea, que puede manifestarse por muchos otros síntomas. El diagnóstico es difícil y requiere la exclusión previa de un proceso infeccioso, una neoplasia o una hemopatía maligna, o cualquier otra enfermedad inflamatoria. Los criterios de clasificación, así como la determinación de la concentración de la ferritina glicosilada y de nuevos biomarcadores como la interleucina 18 (IL-18) y las proteínas S100, pueden ser útiles para apoyar el diagnóstico. Las complicaciones potencialmente mortales, como el síndrome de activación macrofágica o las afectaciones pulmonares inflamatorias, pueden aparecer en cualquier momento. Estas últimas parecen estar asociados a la presencia de HLA-DRB1*15, que debería investigarse sistemáticamente. El tratamiento se basa principalmente en la corticoterapia, en dosis variables, y el uso precoz de una bioterapia dirigida contra la IL-1 o la IL-6. El objetivo es la remisión, que corresponde a al menos 6 meses de enfermedad clínicamente inactiva, definida por la ausencia de signos clínicos y una proteína C-reactiva normal. Los pacientes difíciles de tratar, aquellos con síndrome de activación macrofágica grave y los que tengan una afectación pulmonar deben tratarse en colaboración con un centro experto.</div></div>","PeriodicalId":100412,"journal":{"name":"EMC - Aparato Locomotor","volume":"58 4","pages":"Pages 1-16"},"PeriodicalIF":0.0,"publicationDate":"2025-11-27","publicationTypes":"Journal Article","fieldsOfStudy":null,"isOpenAccess":false,"openAccessPdf":"","citationCount":null,"resultStr":null,"platform":"Semanticscholar","paperid":"145610476","PeriodicalName":null,"FirstCategoryId":null,"ListUrlMain":null,"RegionNum":0,"RegionCategory":"","ArticlePicture":[],"TitleCN":null,"AbstractTextCN":null,"PMCID":"","EPubDate":null,"PubModel":null,"JCR":null,"JCRName":null,"Score":null,"Total":0}
Pub Date : 2025-11-27DOI: 10.1016/S1286-935X(25)51113-9
C. Sordet
La borreliosis de Lyme es una infección multiorgánica transmitida al ser humano por la picadura de una garrapata. La manifestación inicial de la enfermedad es el eritema migratorio, que puede ir seguido, en ausencia de tratamiento, de lesiones neurológicas (meningorradiculitis, lesiones de los nervios craneales, neuropatía periférica y encefalopatía en una fase posterior), osteoarticulares (artritis recurrentes o crónicas), cardíacas (bloqueo auriculoventricular, miocarditis o pericarditis) o cutáneas (linfocitoma cutáneo benigno, acrodermatitis crónica atrófica). El diagnóstico se basa en elementos clínicos combinados con datos serológicos mediante las técnicas ELISA y Western blot. El tratamiento se centra en la terapia antibiótica, cuya duración varía en función del tipo de afectación clínica. En casos clínicos complejos o atípicos, los pacientes pueden ser derivados a los Centros de Referencia.
{"title":"Borreliosis de Lyme","authors":"C. Sordet","doi":"10.1016/S1286-935X(25)51113-9","DOIUrl":"10.1016/S1286-935X(25)51113-9","url":null,"abstract":"<div><div>La borreliosis de Lyme es una infección multiorgánica transmitida al ser humano por la picadura de una garrapata. La manifestación inicial de la enfermedad es el eritema migratorio, que puede ir seguido, en ausencia de tratamiento, de lesiones neurológicas (meningorradiculitis, lesiones de los nervios craneales, neuropatía periférica y encefalopatía en una fase posterior), osteoarticulares (artritis recurrentes o crónicas), cardíacas (bloqueo auriculoventricular, miocarditis o pericarditis) o cutáneas (linfocitoma cutáneo benigno, acrodermatitis crónica atrófica). El diagnóstico se basa en elementos clínicos combinados con datos serológicos mediante las técnicas ELISA y Western blot. El tratamiento se centra en la terapia antibiótica, cuya duración varía en función del tipo de afectación clínica. En casos clínicos complejos o atípicos, los pacientes pueden ser derivados a los Centros de Referencia.</div></div>","PeriodicalId":100412,"journal":{"name":"EMC - Aparato Locomotor","volume":"58 4","pages":"Pages 1-10"},"PeriodicalIF":0.0,"publicationDate":"2025-11-27","publicationTypes":"Journal Article","fieldsOfStudy":null,"isOpenAccess":false,"openAccessPdf":"","citationCount":null,"resultStr":null,"platform":"Semanticscholar","paperid":"145610475","PeriodicalName":null,"FirstCategoryId":null,"ListUrlMain":null,"RegionNum":0,"RegionCategory":"","ArticlePicture":[],"TitleCN":null,"AbstractTextCN":null,"PMCID":"","EPubDate":null,"PubModel":null,"JCR":null,"JCRName":null,"Score":null,"Total":0}
Pub Date : 2025-11-27DOI: 10.1016/S1286-935X(25)51116-4
M. Wybier
La artrosis de la columna lumbar aparece de forma casi sistemática a partir de los cincuenta años. Altera los medios de unión entre las vértebras. Afecta tanto al disco intervertebral como al arco vertebral posterior. Puede provocar inestabilidad de la articulación intervertebral. También puede estrechar el canal espinal. Su evaluación está basada en el estudio por imágenes, en primer lugar de las radiografías. El grado de artrosis lumbar varía mucho de una persona a otra. Puede ser asintomática o causar dolor en la región lumbar o los miembros inferiores. Sin embargo, no existe un paralelismo entre la magnitud de las anomalías radiológicas y la de los síntomas. Es la intensidad y la duración de los síntomas lo que hace que las radiografías iniciales se complementen con imágenes transversales, es decir, tomografía computarizada o resonancia magnética, o bien por sacorradiculografía. El objetivo de estas imágenes complementarias es establecer la relación entre la artrosis y, en la mayoría de los casos, el dolor radicular, pero también, en el caso de algunas imágenes seleccionadas, con la lumbalgia. Dado que la artrosis es, con diferencia, la enfermedad más frecuente de la columna lumbar, es importante conocer todos sus aspectos semiológicos con el fin de disipar las preocupaciones de pacientes que, por su edad, están expuestos a enfermedades menos frecuentes y más graves.
{"title":"Diagnóstico por imagen de la patología lumbar degenerativa","authors":"M. Wybier","doi":"10.1016/S1286-935X(25)51116-4","DOIUrl":"10.1016/S1286-935X(25)51116-4","url":null,"abstract":"<div><div>La artrosis de la columna lumbar aparece de forma casi sistemática a partir de los cincuenta años. Altera los medios de unión entre las vértebras. Afecta tanto al disco intervertebral como al arco vertebral posterior. Puede provocar inestabilidad de la articulación intervertebral. También puede estrechar el canal espinal. Su evaluación está basada en el estudio por imágenes, en primer lugar de las radiografías. El grado de artrosis lumbar varía mucho de una persona a otra. Puede ser asintomática o causar dolor en la región lumbar o los miembros inferiores. Sin embargo, no existe un paralelismo entre la magnitud de las anomalías radiológicas y la de los síntomas. Es la intensidad y la duración de los síntomas lo que hace que las radiografías iniciales se complementen con imágenes transversales, es decir, tomografía computarizada o resonancia magnética, o bien por sacorradiculografía. El objetivo de estas imágenes complementarias es establecer la relación entre la artrosis y, en la mayoría de los casos, el dolor radicular, pero también, en el caso de algunas imágenes seleccionadas, con la lumbalgia. Dado que la artrosis es, con diferencia, la enfermedad más frecuente de la columna lumbar, es importante conocer todos sus aspectos semiológicos con el fin de disipar las preocupaciones de pacientes que, por su edad, están expuestos a enfermedades menos frecuentes y más graves.</div></div>","PeriodicalId":100412,"journal":{"name":"EMC - Aparato Locomotor","volume":"58 4","pages":"Pages 1-22"},"PeriodicalIF":0.0,"publicationDate":"2025-11-27","publicationTypes":"Journal Article","fieldsOfStudy":null,"isOpenAccess":false,"openAccessPdf":"","citationCount":null,"resultStr":null,"platform":"Semanticscholar","paperid":"145610478","PeriodicalName":null,"FirstCategoryId":null,"ListUrlMain":null,"RegionNum":0,"RegionCategory":"","ArticlePicture":[],"TitleCN":null,"AbstractTextCN":null,"PMCID":"","EPubDate":null,"PubModel":null,"JCR":null,"JCRName":null,"Score":null,"Total":0}
Pub Date : 2025-08-14DOI: 10.1016/S1286-935X(25)50764-5
E. Roulot , C. Vandendries , P. Corlobé
Las compresiones nerviosas en la región del codo afectan principalmente al nervio cubital, raramente en el tercio distal del brazo (arcada de Struthers) y con más frecuencia en el surco retrocondíleo medial o en un punto distal a este. La compresión del nervio mediano (tronco del nervio y nervio interóseo anterior) son 100 veces más raras que las observadas distalmente, en el túnel carpiano. Las del nervio radial son bastante frecuentes y no forman parte sistemáticamente de los síndromes de compresión nerviosa. Quedan por citar las excepcionales compresiones de los nervios cutáneo antebraquial lateral, cutáneo antebraquial medial y cutáneo antebraquial dorsal, que deben conocerse y que requieren, al igual que las afectaciones más frecuentes, un tratamiento adecuado, médico o quirúrgico, después de una exploración física completada con pruebas complementarias escogidas para que aporten información (electromiograma, radiografías, ecografía, resonancia magnética, tomografía computarizada). Un diagnóstico preciso condiciona la elección precoz de un tratamiento cuyo objetivo es restaurar la función, evitando una evolución hacia la cronicidad y el riesgo de déficit motor o sensitivo definitivo.
{"title":"Síndromes de compresión nerviosa: codo","authors":"E. Roulot , C. Vandendries , P. Corlobé","doi":"10.1016/S1286-935X(25)50764-5","DOIUrl":"10.1016/S1286-935X(25)50764-5","url":null,"abstract":"<div><div>Las compresiones nerviosas en la región del codo afectan principalmente al nervio cubital, raramente en el tercio distal del brazo (arcada de Struthers) y con más frecuencia en el surco retrocondíleo medial o en un punto distal a este. La compresión del nervio mediano (tronco del nervio y nervio interóseo anterior) son 100 veces más raras que las observadas distalmente, en el túnel carpiano. Las del nervio radial son bastante frecuentes y no forman parte sistemáticamente de los síndromes de compresión nerviosa. Quedan por citar las excepcionales compresiones de los nervios cutáneo antebraquial lateral, cutáneo antebraquial medial y cutáneo antebraquial dorsal, que deben conocerse y que requieren, al igual que las afectaciones más frecuentes, un tratamiento adecuado, médico o quirúrgico, después de una exploración física completada con pruebas complementarias escogidas para que aporten información (electromiograma, radiografías, ecografía, resonancia magnética, tomografía computarizada). Un diagnóstico preciso condiciona la elección precoz de un tratamiento cuyo objetivo es restaurar la función, evitando una evolución hacia la cronicidad y el riesgo de déficit motor o sensitivo definitivo.</div></div>","PeriodicalId":100412,"journal":{"name":"EMC - Aparato Locomotor","volume":"58 3","pages":"Pages 1-22"},"PeriodicalIF":0.0,"publicationDate":"2025-08-14","publicationTypes":"Journal Article","fieldsOfStudy":null,"isOpenAccess":false,"openAccessPdf":"","citationCount":null,"resultStr":null,"platform":"Semanticscholar","paperid":"144841344","PeriodicalName":null,"FirstCategoryId":null,"ListUrlMain":null,"RegionNum":0,"RegionCategory":"","ArticlePicture":[],"TitleCN":null,"AbstractTextCN":null,"PMCID":"","EPubDate":null,"PubModel":null,"JCR":null,"JCRName":null,"Score":null,"Total":0}
Pub Date : 2025-08-14DOI: 10.1016/S1286-935X(25)50759-1
M. Lacroix (Radiologue, chef de clinique assistant), A. Laporte (Radiologue, chef de clinique assistant), B. Chevalier (Radiologue, chef de clinique assistant), J.-L. Drapé (Radiologue, Professeur des Universités, praticien hospitalier)
La osteólisis es un hallazgo frecuente en las pruebas de imagen osteoarticulares y la mayoría de las veces se explica por una infección o un tumor que provoca la destrucción del hueso adyacente. Sin embargo, existen casos de osteólisis sin síndrome de masa, en particular la acroosteólisis, el síndrome de Gorham-Stout y la osteólisis postraumática. La acroosteólisis puede ser adquirida o genética. Las pruebas de imagen, en particular la radiografía, se utilizan para establecer un diagnóstico positivo y, a veces, para encontrar indicios etiológicos. Las causas incluyen el hiperparatiroidismo, la esclerodermia, el reumatismo inflamatorio, la vasculitis y otras afecciones menos frecuentes. El síndrome de Gorham-Stout, osteólisis masiva asociada a proliferación linfática, puede ser localizado o diseminado, y afecta principalmente a niños y adultos jóvenes. El proceso patológico sigue siendo en gran medida incomprendido, con manifestaciones variadas y consecuencias potencialmente mortales. Las pruebas de imagen muestran una osteólisis agresiva con infiltración de tejidos blandos, pero sin síndrome de masa. La osteólisis postraumática es infrecuente pero típica en atletas y levantadores de pesas en el cuarto distal de la clavícula y en algunos pacientes osteoporóticos en la pelvis.
{"title":"Osteólisis regionales: acroosteólisis, síndrome de Gorham-Stout y osteólisis postraumática","authors":"M. Lacroix (Radiologue, chef de clinique assistant), A. Laporte (Radiologue, chef de clinique assistant), B. Chevalier (Radiologue, chef de clinique assistant), J.-L. Drapé (Radiologue, Professeur des Universités, praticien hospitalier)","doi":"10.1016/S1286-935X(25)50759-1","DOIUrl":"10.1016/S1286-935X(25)50759-1","url":null,"abstract":"<div><div>La osteólisis es un hallazgo frecuente en las pruebas de imagen osteoarticulares y la mayoría de las veces se explica por una infección o un tumor que provoca la destrucción del hueso adyacente. Sin embargo, existen casos de osteólisis sin síndrome de masa, en particular la acroosteólisis, el síndrome de Gorham-Stout y la osteólisis postraumática. La acroosteólisis puede ser adquirida o genética. Las pruebas de imagen, en particular la radiografía, se utilizan para establecer un diagnóstico positivo y, a veces, para encontrar indicios etiológicos. Las causas incluyen el hiperparatiroidismo, la esclerodermia, el reumatismo inflamatorio, la vasculitis y otras afecciones menos frecuentes. El síndrome de Gorham-Stout, osteólisis masiva asociada a proliferación linfática, puede ser localizado o diseminado, y afecta principalmente a niños y adultos jóvenes. El proceso patológico sigue siendo en gran medida incomprendido, con manifestaciones variadas y consecuencias potencialmente mortales. Las pruebas de imagen muestran una osteólisis agresiva con infiltración de tejidos blandos, pero sin síndrome de masa. La osteólisis postraumática es infrecuente pero típica en atletas y levantadores de pesas en el cuarto distal de la clavícula y en algunos pacientes osteoporóticos en la pelvis.</div></div>","PeriodicalId":100412,"journal":{"name":"EMC - Aparato Locomotor","volume":"58 3","pages":"Pages 1-9"},"PeriodicalIF":0.0,"publicationDate":"2025-08-14","publicationTypes":"Journal Article","fieldsOfStudy":null,"isOpenAccess":false,"openAccessPdf":"","citationCount":null,"resultStr":null,"platform":"Semanticscholar","paperid":"144840710","PeriodicalName":null,"FirstCategoryId":null,"ListUrlMain":null,"RegionNum":0,"RegionCategory":"","ArticlePicture":[],"TitleCN":null,"AbstractTextCN":null,"PMCID":"","EPubDate":null,"PubModel":null,"JCR":null,"JCRName":null,"Score":null,"Total":0}
Pub Date : 2025-08-14DOI: 10.1016/S1286-935X(25)50762-1
J. Morel
Las «bioterapias» o biomedicamentos son el resultado de los avances tecnológicos en ingeniería genética que han permitido sintetizar anticuerpos monoclonales o construcciones de las proteínas basadas en receptores o moléculas de coestimulación. Las principales dianas de las bioterapias son las citocinas y las células (principalmente linfocitos) implicadas en la inmunidad y la inflamación. Se han desarrollado numerosos anticuerpos monoclonales y proteínas de fusión para tratar el reumatismo inflamatorio, las enfermedades autoinmunitarias y, en menor medida, la osteoporosis, con un mejor control de estas enfermedades. Estos tratamientos suelen tolerarse bien, pero conllevan un mayor riesgo de desarrollar infecciones graves, incluidas infecciones oportunistas. Por lo tanto, es importante realizar una evaluación previa antes de iniciar una bioterapia para limitar este riesgo, proponiendo tratamientos profilácticos cuando se identifique un riesgo y profilaxis vacunal sea cual sea el riesgo. A pesar del coste directo de las bioterapias, su eficacia permite hoy en día que los pacientes entren en remisión de sus enfermedades inflamatorias con un menor recurso a los corticoides y una reducción de las comorbilidades cardiovasculares observadas en estas enfermedades. Las bioterapias pueden interrumpirse una vez controlada la enfermedad, pero debe hacerse de forma gradual reduciendo la dosis o espaciando las tomas.
{"title":"Bioterapias en las enfermedades reumáticas","authors":"J. Morel","doi":"10.1016/S1286-935X(25)50762-1","DOIUrl":"10.1016/S1286-935X(25)50762-1","url":null,"abstract":"<div><div>Las «bioterapias» o biomedicamentos son el resultado de los avances tecnológicos en ingeniería genética que han permitido sintetizar anticuerpos monoclonales o construcciones de las proteínas basadas en receptores o moléculas de coestimulación. Las principales dianas de las bioterapias son las citocinas y las células (principalmente linfocitos) implicadas en la inmunidad y la inflamación. Se han desarrollado numerosos anticuerpos monoclonales y proteínas de fusión para tratar el reumatismo inflamatorio, las enfermedades autoinmunitarias y, en menor medida, la osteoporosis, con un mejor control de estas enfermedades. Estos tratamientos suelen tolerarse bien, pero conllevan un mayor riesgo de desarrollar infecciones graves, incluidas infecciones oportunistas. Por lo tanto, es importante realizar una evaluación previa antes de iniciar una bioterapia para limitar este riesgo, proponiendo tratamientos profilácticos cuando se identifique un riesgo y profilaxis vacunal sea cual sea el riesgo. A pesar del coste directo de las bioterapias, su eficacia permite hoy en día que los pacientes entren en remisión de sus enfermedades inflamatorias con un menor recurso a los corticoides y una reducción de las comorbilidades cardiovasculares observadas en estas enfermedades. Las bioterapias pueden interrumpirse una vez controlada la enfermedad, pero debe hacerse de forma gradual reduciendo la dosis o espaciando las tomas.</div></div>","PeriodicalId":100412,"journal":{"name":"EMC - Aparato Locomotor","volume":"58 3","pages":"Pages 1-12"},"PeriodicalIF":0.0,"publicationDate":"2025-08-14","publicationTypes":"Journal Article","fieldsOfStudy":null,"isOpenAccess":false,"openAccessPdf":"","citationCount":null,"resultStr":null,"platform":"Semanticscholar","paperid":"144841342","PeriodicalName":null,"FirstCategoryId":null,"ListUrlMain":null,"RegionNum":0,"RegionCategory":"","ArticlePicture":[],"TitleCN":null,"AbstractTextCN":null,"PMCID":"","EPubDate":null,"PubModel":null,"JCR":null,"JCRName":null,"Score":null,"Total":0}
Pub Date : 2025-08-14DOI: 10.1016/S1286-935X(25)50761-X
C. Bouthors (Praticien hospitalo-universitaire) , L. Courtot (Chef de clinique, assistant des hôpitaux) , M. Faruch-Bilfeld (Professeur des Universités, praticien hospitalier) , P. Bonnevialle (Professeur des Universités, praticien hospitalier)
La aparición de una metástasis en el esqueleto apendicular o en la columna vertebral, procedente de un tumor sólido, compromete la calidad de vida del paciente por el dolor y la fragilidad ósea, sobre todo si se localiza en un hueso largo o en la columna vertebral, lo que expone a un riesgo de fractura patológica o de paraplejía. El tratamiento de las metástasis óseas sólo se concibe en el marco de una reflexión interactiva y consensuada, en el seno de una reunión de concertación pluridisciplinaria específica, para establecer y aplicar rápidamente una estrategia terapéutica tanto general como local. Los profesionales implicados esenciales son el oncólogo (derivación de los pacientes, tratamiento general antineoplásico evolutivo del tumor primario y antiosteoclástico), el radioterapeuta (manejo exclusivo de los huesos que no soportan peso, radioterapia adyuvante postoperatoria), el radiólogo intervencionista (procedimientos percutáneos de control local y de refuerzo mecánico) y el oncocirujano. Basándose en la experiencia de los autores y en una literatura voluntariamente seleccionada entre los artículos más recientes, este artículo se centra en el papel del oncoortopedista en la estrategia global de tratamiento de las localizaciones metastásicas de los huesos largos (principalmente húmero y fémur), del anillo pélvico y de la columna vertebral. Se detallará el tratamiento de una localización metastásica dolorosa, evolutiva o en la etapa previa a la fractura, centrado en una exploración completa mediante tomografía computarizada (TC), propuesta por el oncólogo que remite al paciente. Se basa en el radiólogo intervencionista, el radioterapeuta y el oncoortopedista. Sus ideas principales son dar prioridad a un procedimiento preventivo y evitar un deterioro mecánico que impida cualquier procedimiento de reconstrucción. En el esqueleto apendicular, los principales procedimientos quirúrgicos son el enclavado endomedular, las placas laterocorticales con cementoplastia de llenado y las artroplastias cementadas convencionales o modulares. En la columna vertebral, son la descompresión posterior de las estructuras neurológicas (médula espinal y/o cola de caballo) por razones de simplicidad y de menor morbilidad, asociada o no a una estabilización posterior con tornillos pediculares y vástagos. Dependiendo del grado de afectación del cuerpo vertebral, puede ser necesario un refuerzo de la columna anterior mediante diversos métodos más o menos invasivos (cementoplastia, corporectomía ± espaciador o injerto y placa anterior, etc.). La radioterapia adyuvante del sitio operado mejora el control local tumoral.
{"title":"Papeles del cirujano en el tratamiento multidisciplinario de las metástasis del esqueleto apendicular y de la columna vertebral","authors":"C. Bouthors (Praticien hospitalo-universitaire) , L. Courtot (Chef de clinique, assistant des hôpitaux) , M. Faruch-Bilfeld (Professeur des Universités, praticien hospitalier) , P. Bonnevialle (Professeur des Universités, praticien hospitalier)","doi":"10.1016/S1286-935X(25)50761-X","DOIUrl":"10.1016/S1286-935X(25)50761-X","url":null,"abstract":"<div><div>La aparición de una metástasis en el esqueleto apendicular o en la columna vertebral, procedente de un tumor sólido, compromete la calidad de vida del paciente por el dolor y la fragilidad ósea, sobre todo si se localiza en un hueso largo o en la columna vertebral, lo que expone a un riesgo de fractura patológica o de paraplejía. El tratamiento de las metástasis óseas sólo se concibe en el marco de una reflexión interactiva y consensuada, en el seno de una reunión de concertación pluridisciplinaria específica, para establecer y aplicar rápidamente una estrategia terapéutica tanto general como local. Los profesionales implicados esenciales son el oncólogo (derivación de los pacientes, tratamiento general antineoplásico evolutivo del tumor primario y antiosteoclástico), el radioterapeuta (manejo exclusivo de los huesos que no soportan peso, radioterapia adyuvante postoperatoria), el radiólogo intervencionista (procedimientos percutáneos de control local y de refuerzo mecánico) y el oncocirujano. Basándose en la experiencia de los autores y en una literatura voluntariamente seleccionada entre los artículos más recientes, este artículo se centra en el papel del oncoortopedista en la estrategia global de tratamiento de las localizaciones metastásicas de los huesos largos (principalmente húmero y fémur), del anillo pélvico y de la columna vertebral. Se detallará el tratamiento de una localización metastásica dolorosa, evolutiva o en la etapa previa a la fractura, centrado en una exploración completa mediante tomografía computarizada (TC), propuesta por el oncólogo que remite al paciente. Se basa en el radiólogo intervencionista, el radioterapeuta y el oncoortopedista. Sus ideas principales son dar prioridad a un procedimiento preventivo y evitar un deterioro mecánico que impida cualquier procedimiento de reconstrucción. En el esqueleto apendicular, los principales procedimientos quirúrgicos son el enclavado endomedular, las placas laterocorticales con cementoplastia de llenado y las artroplastias cementadas convencionales o modulares. En la columna vertebral, son la descompresión posterior de las estructuras neurológicas (médula espinal y/o cola de caballo) por razones de simplicidad y de menor morbilidad, asociada o no a una estabilización posterior con tornillos pediculares y vástagos. Dependiendo del grado de afectación del cuerpo vertebral, puede ser necesario un refuerzo de la columna anterior mediante diversos métodos más o menos invasivos (cementoplastia, corporectomía ± espaciador o injerto y placa anterior, etc.). La radioterapia adyuvante del sitio operado mejora el control local tumoral.</div></div>","PeriodicalId":100412,"journal":{"name":"EMC - Aparato Locomotor","volume":"58 3","pages":"Pages 1-22"},"PeriodicalIF":0.0,"publicationDate":"2025-08-14","publicationTypes":"Journal Article","fieldsOfStudy":null,"isOpenAccess":false,"openAccessPdf":"","citationCount":null,"resultStr":null,"platform":"Semanticscholar","paperid":"144841341","PeriodicalName":null,"FirstCategoryId":null,"ListUrlMain":null,"RegionNum":0,"RegionCategory":"","ArticlePicture":[],"TitleCN":null,"AbstractTextCN":null,"PMCID":"","EPubDate":null,"PubModel":null,"JCR":null,"JCRName":null,"Score":null,"Total":0}